Lo usamos donde sea: guisados, salsas, en ensaladas de todo tipo (crudos o asados), los hacemos rellenos, los usamos para decorar pasteles salados o pizzas, incluso para saborizar un rico sandwich de milanesa. No hay límite para el uso del ají.
Decimos ají, porque así se llaman todos; a pesar de sus variedades en colores y tamaños, preferimos llamar ají a los pequeños y picantes y morrones a los coloridos y carnosos de tamaño grande y de sabor intenso pero no picantes (ají dulce)
Desde América Central a recorrido ya todo el mundo, y esto se debe a su poca exigencia de cultivo. Y es que cualquier suelo le viene bien, solo necesita abundante sol. Lo que permite cultivarlos en almácigos, en primavera comienza la siembra y cuando los plantines llegan a 2 u 8 cm se trasplantan a macetas individuales. Así que es apropiado para el balcón de la dama y la terraza del caballero.
¿En qué se diferencia el morrón verde del rojo?
Fácil. El verde aún no ha llegado a su completa madurez, pero ambos vienen bien para la cocina.
¿Cómo elegirlos?
Los mejores son los robustos que tienen un color intenso y tallos firmes y verdes. Ojo, si tienen marcas, puntos blancos o magullones, no son frescos.
Valor nutritivo:
Tiene un interesante combinación de vitaminas y minerales que lo convierten en un fruto digno de ser tenido en cuenta.
Si hablamos de vitaminas hay que mencionar su alta concentración de vitamina C (mantiene en forma los vasos sanguíneos, cicatriza las heridas y cumple funciones inmunológicas), especialmente los morrones rojos que en más de una ocasión superan la concentración presente en los cítricos. Presenta una riqueza considerable en vitamina A (mantiene los tejidos, dientes y huesos, y es vital para la visión) y carotenos (protege contra el cáncer).
Si hablamos de minerales también encontramos un tesoro digno de cultivar. Por ejemplo magnesio (para la contracción y la relajación muscular, mejora la salud cardiovascular y mantiene los huesos, cartílagos y dientes). Otro mineral que presenta es el potasio que disminuye la presión arterial favorece el correcto funcionamiento del sistema nervioso y muscular y es fundamental para mantener el ritmo cardíaco. Además, contiene un fuerte antioxidante (licopeno) que es el responsable de su
intenso color rojo.
Morroncitos coloridos y carnosos, sabrosos y olorosos… ¡como no los vamos a disfrutar!
abr 16, 2010 @ 21:31:27
SI, son muy ricos pero yo los repito todo el dia. y ni hablar de mi alergia